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Museo Torres Bicentenario

Instituto Mexiquense de Cultura


Ubicación:

Av. José María Morelos Ote. s/n
Col. Reforma y Ferrocarriles Nacionales
CP 51400
Toluca de Lerdo, Toluca, Estado de México
Tels.: (722) 213 73 47

museo_torres_bicentenario @hotmail.com

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Datos generales

A través de la exhibición de múltiples objetos y la utilización de distintos medios de comunicación, el Museo Torres Bicentenario tiene como finalidad provocar una experiencia multi sensorial entre los visitantes. La historia que se cuenta es el devenir del Estado de México desde la época colonial hasta nuestros días, precisando algunos de los hechos políticos, económicos, sociales y culturales que se sucedieron a lo largo de 200 años de vida independiente. La exposición se encuentra dividida en cuatro núcleos temáticos que marcan momentos históricos trascendentales de la historia nacional que influyeron en el espacio local de nuestro territorio. Las líneas de tiempo suspendidas en el techo de la estructura metálica, sitúan al visitante en el año y el lugar de las distintas acciones que merecen una reflexión individual y colectiva.


Salas exhibición

Núcleo I. La lucha por la nación: 1778-1821
Aquí se aprecian los antecedentes virreinales que contribuyeron a la gestación de los movimientos independentistas y el curso de los intentos que se hicieron por consolidar un país con instituciones que garantizaran condiciones más justas a sus pobladores. El territorio de lo que hoy es el Estado de México, formaba parte de una división política que la Nueva España reconoció con el nombre de Intendencias, en donde la religión era un elemento cohesionador de la sociedad. Los objetos aquí expuestos dan cuenta del espíritu religioso que impregnaba la sociedad de finales del siglo XVIII. La vida cotidiana giraba en torno a los estatutos que dictaba el clero; así la educación estaba encaminada a preservar los valores de la moral cristiana y los registros de nacimientos y muertes eran celosamente resguardados por la Iglesia. El arte también estuvo influenciado por esta perspectiva. La mujer de clase alta refugiaba sus horas de ocio en la costura, el bordado y tertulias en sus casas donde no podía faltar el té, tradición europea que impregnó las costumbres novohispanas. Las pinturas de personajes claves en la lucha de independencia, así como las armas y la ropa de la época posterior a 1810 tienen su propia historia personal; como el gabán con el nombre de José María Morelos y Pavón o la reja de la cárcel de Tejupilco, en la cual estuvo presa la insurgente Leona Camila Vicario. Estos son objetos que pueden apreciarse y admirar como reliquias únicas que se han conservado hasta nuestros días.

Núcleo II. La gestación de libertades: 1821-1867
Una vez consumada la Independencia de México, se desencadenaron infinidad de conflictos tanto políticos como sociales. Los primeros intentos de organización como nación arrancaron al ya Estado de México su capital, iniciando así un peregrinar que culminaría en 1830, cuando finalmente se establecería en Toluca. La Presidencia de la República provocaría envidias y luchas entre los grupos que comenzaron a conformarse para dar nacimiento a “liberales y conservadores”. Esta pugna permaneció a lo largo del siglo XIX, tiempo en el que la cultura comenzó a tomar nuevos rumbos y nuevos protagonistas surgieron. Las piezas y documentos que se muestran en este núcleo permiten conocer distintas propuestas de gobierno y formas de organización políticas, económicas y sociales, tanto en el Estado de México como a nivel nacional. El Epistolario de Vicente Guerrero invita a conocer, no sólo al militar, sino al ser humano que con una caligrafía pulcra demuestra sus sentimientos hacia sus seres queridos. Dado que fue un largo periodo de luchas internas, las indumentarias militares o los objetos bélicos son abundantes en esta época, lo mismo que los estandartes de los distintos batallones que participaron en las innumerables batallas. Mención especial, reciben a través de proyecciones, dos figuras emblemáticas que coincidieron en el tiempo, pero bajo circunstancias opuestas: Juárez y Maximiliano. Así también, la historia de la emperatriz de México, que visitó Toluca, es una tragedia decimonónica que concluye con el drama de la locura, y que tiene su espacio en el museo para que los visitantes la conozcan.

Núcleo III. El orden de las instituciones: 1867-1910
Tras el triunfo de Juárez después de la Guerra de Tres Años o de Reforma, el país inició un nuevo proceso de reconstrucción, y llegado el año de 1876 bajo la figura de Porfirio Díaz y el lema de “orden y progreso” se daría una nueva conformación al país. La industria, el ferrocarril, la prensa y las artes tuvieron gran presencia. Sin embargo, la abundancia de la que tanto se hablaba, los beneficios y el progreso, no permeó a todas las clases. Las condiciones sociales que imperaron para la mayoría de la población poco después de la segunda mitad del siglo XIX, condujeron al levantamiento maderista de 1910 por el grave descontento de la gente frente al régimen de Porfirio Díaz. El interactivo de este núcleo contextualiza al visitante sobre el panorama general de la etapa conocida como porfiriato. Algunos de los objetos expuestos en este espacio reflejan costumbres de la vida cotidiana que prevalecía en los primeros días de la gesta revolucionaria en el Estado de México; en la proyección sobre la prensa liberal se hace hincapié en la influencia que tuvo entre el público las noticias que generaban distintas opiniones; los grabados muestran al caudillo agrarista de la revolución, así como algunos logros y avances, pero también dejan ver las consecuencias que a partir de 1914 tomó nuevamente la lucha armada con la aparición de los ejércitos del Norte y del Sur.

Núcleo IV. Identidad, modernidad y presente: 1910-2010
En los años que siguieron a 1914, en el contexto nacional, y todavía bajo el pretexto de “la bola”, se libraron grandes batallas en el norte del país, como se puede ver en el área multimedia diseñada para grupos. Por otra parte, en nuestro Estado de México fuimos carrancistas, zapatistas, constitucionalistas hasta que promulgada la Constitución de 1917, la lucha revolucionaria tomó un rumbo encaminado a reformular un estado de derecho, a través de la conciliación de intereses entre las facciones que habían contribuido a la caída del régimen usurpador de Victoriano Huerta. El núcleo, que abarca 100 años, muestra objetos todavía muy presentes de nuestro entorno próximo pasado, como la bandera constitucionalista y el albardón del general Felipe Ángeles. Los képis de gala del general Agustín Millán, así como los billetes, del ya muy entrado siglo XX, son muestras palpables de la vida cotidiana que les tocó experimentar a muchos de nuestros padres o a nuestros abuelos. El gráfico donde aparecen los nombres de los gobernantes que ha tenido el Estado de México postrevolucionario, es sin duda un ejemplo de cómo tras una lucha intensa, se ha buscado tener una continuidad institucional que ha superado distintos retos. El recorrido termina con un panorama visual informativo de los logros que la Revolución Mexicana dejó en nuestro territorio estatal y una reflexión de los retos que aún nos faltan superar como sociedad, porque todos somos el futuro y todos somos parte de la historia.


Servicios

Cafetería
Auditorio con 200 butacas
Sala de exposiciones temporales
Librería
Tienda de recuerdos


Horarios de servicios

Abierto al público de martes a sábado de 10 a 18 hrs.
Domingos de 10 a 15 hrs.
Entrada libre


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